Harley-Davidson empezó con una lata de tomate.

Harley-Davidson empezó con una lata de tomate.

14 octubre, 2016 0 Por Moto Revista CR

Harley-Davidson empezó con una lata de tomate.

Harley-Davidson empezó con una lata de tomate. Los inicios nunca son fáciles; el primer año fabricaron 3 motos. El carburador que llevaba el primer motor se construyó a partir de una lata de tomate.

La primera Harley-Davidson:

La primera Harley-Davidson tenía un carburador hecho con una lata de puré de tomate, su estructura principal era un cuadro de bicicleta, la cadena de transmisión consistía en una banda de cuero, y el motor de tres caballos de fuerza no era lo suficientemente potente como para subir cuestas pronunciadas por lo que el piloto debía empujarse con los pies como un Picapiedra moderno.

Pese a estos inicios indolentes, la Harley Davidson pronto de convirtió en un fenómeno no sólo mecánico, sino cultural, sobre todo cuando se dio la combinación de estos tremendos caballos de hierro con el rock, y sobre todo con Hollywood: han corrido en estas motos desde Arnold Swarzeneger, Cher y Mickey Rourke, hasta la Barbara Streisand.

Harley-Davidson empezó con una lata de tomate.

La leyenda empieza con el siglo XX; corrían los años de 1901, 1902. Todo empezó cuando un joven de 21 años, llamado William S.Harley y un amigo más o menos de la misma edad, de nombre Arthur Davidson deciden crear una motocicleta americana. A esta dupla se integraría más tarde un dibujante industrial de origen alemán, Emil Kruger, quien tenía a su favor el conocimiento más o menos preciso de las primeras motocicletas construidas en Europa.
A los tres los había juntado el destino o ese genio de la mecánica, pues trabajaron en la misma empresa, la Barth Manufacturing Company de Milwaukee; aquí Harley era dibujante y Davdison un modelista. El primero también tenía un plus de conocimiento que facilitó la empresa, él sabía de la fabricación de bicicletas.

Sin embargo, la conjunción de estos tres personajes cojeaba de un pié: todos tenían experiencia en el diseño, pero les faltaba aterrizar la parte práctica, por lo que se dieron a la búsqueda de un mecánico especializado. La providencia, u otra vez ese genio de la mecánica, estuvo de parte de ellos pues resultó que el hermano de Arthur Davidson, de nombre Walter, era un tipo especializado en esta materia.

Cuando Walter supo del proyecto se entusiasmó y decidió quedarse a vivir en Milwaukee, y no sólo eso: abandonó su empleo en la Compañía de Ferrocarriles de esa entidad donde trabajaba como contramaestre y utilero.
En esta empresa uno de los elementos decisivos también lo fue el joven diseñador alemán, Emil Kruger, quien logró superar muchos de los problemas tecnológicos que se presentaban.

La primera Harley-Davidson se fabricó en un taller que un amigo del equipo les prestó, en el cual había un torno y un taladro, dos máquinas indispensables para la fabricación automotriz.
Las piezas sueltas tuvieron que ser fabricadas a partir de materiales ya existentes; aparte de la anécdota del carburador-lata de tomates, el primer motor de que dispuso este artefacto desarrollaba una potencia de tres caballos de fuerza.
En 1903 en el fondo del jardín de la familia Davidson fue construido el primer taller de esta empresa cuyo letrero a la sazón decía: Harley-Davidson Motor Co. En este año, la nueva compañía produjo tres motocicletas a las que denominaron Silent Grey Fellow, en referencia a dos características distintivas: su color gris y su funcionamiento silencioso, esto último en razón de que sus fabricantes querían que las máquinas fuesen “compañeras de ruta del piloto”.

Para tener una idea del nivel de calidad logrado por esta pequeña empresa, se puede mencionar que hacia 1913, la primera Harley-Davidson había recorrido ­con sus diversos dueños‹ un total de 160 mil kilómetros, naturalmente que con las mismas piezas de origen.

Créditos: http://www.cronica.com.mx